lunes, 4 de abril de 2016

Prueba Atea #1
¿Quién creo a Dios?

Una de las grandes preguntas que se hacen quienes cuestionan la existencia de Dios es: Si Dios creó el Universo, entonces ¿Quién creó al creador?

Esa pregunta a llevado a muchos escépticos y ateos a justificar sus dudas en cuanto a la existencia de un ser superior con la capacidad suprema de crearlo todo, ya que resulta verdaderamente imposible que un solo individuo tenga todo ese poder.

La respuesta a tal cuestionamiento soporta aún más el escepticismo de quienes dudan o de tajo no creen en un creador, ya que la mejor respuesta que una persona puede darle a una pregunta como esa es... “No lo sé”. Y es que, como lo reconocen la mayoría de los hombres de ciencia: “Si no puede probarse científicamente, entonces no existe”.

Sin embargo, ninguno de los que propone este argumento tan aparentemente justificable, se acuerda de la situación real del mismo Universo: ¿Si Dios no creó el Universo... entonces... cómo se creó?

Ese cuestionamiento es tan válido y poderoso como la pregunta que da título a este artículo; si no hay prueba ni posibilidad real de que un solo individuo todopoderoso tenga la capacidad de autocrearse y de crear un Universo, entonces como cabe la posibilidad de que un Universo infinitamente más complejo y extenso, sin ningún tipo de poder en particular y con inteligencia nula, pueda surgir de la nada.

Adicionalmente y buscando soporte en los argumentos cercanos a la ciencia, evidentemente resulta imposible, verdaderamente IMPOSIBLE, demostrar cómo surgió el Universo; técnicamente y en base a soportes reales, sabemos que absolutamente nada puede aparecer espontáneamente (y valiendo el pleonasmo), de la nada y mucho menos algo tan complejo como un Universo entero; por lo cual en teoría, se puede afirmar que el Universo no debería existir.

La existencia del Universo es tan comprobable como la existencia de Dios, o expresado de otra forma, el absurdo argumento de que: “Si no se puede probar científicamente entonces no existe”, queda completamente desvirtuado.

En conclusión, la pregunta: ¿Entonces quién creó a Dios? Es tan válida como la pregunta: ¿Entonces quién creó el Universo? Ambas cuestiones son imposibles de responder y en tal sentido tanto la “supuesta” existencia de Dios como la evidente existencia del Universo son perfectamente posibles.

Prueba atea 1... No prueba nada.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario